Un buen número de psicólogos del trabajo hablan de una nueva epidemia del s.XXI en las organizaciones: el acoso psicológico laboral o mobbing. Podríamos definirlo como el continuo y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un trabajador por parte de otro u otros, que se comporta con él cruelmente con vistas a lograr su destrucción psicológica y a obtener su salida de la organización a través de diferentes procedimientos.

Para comprender en qué consisten las diferentes conductas de acoso laboral es imprescindible entender el proceso como un todo. Algunas de las conductas de acoso pueden no ser tachadas negativamente en otros contextos que no sean los de acoso psicológico. Lo que las hace diferentes es su dirección perversa, encaminada a la destrucción psicológica, moral y laboral de la víctima.

El profesor Leymann señala cinco tipos básicos de actividades de acoso con distintos tipos de efectos sobre las personas que los padecen:

  • 1. Actividades de acoso para reducir las posibilidades de la víctima de comunicarse adecuadamente con otros, incluido el propio acosador. Ej.: se le interrumpe continuamente, se le impide expresarse, se le amenaza verbalmente o por escrito…etc.
  • 2. Actividades de acoso para evitar que la víctima tenga la posibilidad de mantener contactos sociales. Ej.: no se habla nunca con la víctima, se le asigna un puesto de trabajo que la aísla de sus compañeros…etc.
  • 3. Actividades de acoso dirigidas a desacreditar a la víctima o impedirle mantener su reputación personal o laboral.
    Ej.: se le hacen circular cotilleos o rumores sobre la víctima, se le hace burla o se la ridiculiza, se le obliga a realizar tareas o trabajos humillantes…etc.
  • 4. Actividades de acoso dirigidas a reducir la ocupación de víctima y su empleabilidad mediante la desacreditación profesional. Ej.: no se le asigna trabajo alguno, se le asignan tareas inútiles o absurdas muy inferiores a sus competencias profesionales…etc.
  • 5. Actividades de acoso que afectan a la salud física o psíquica de la víctima. Ej.: se le amenaza físicamente o se le obliga a realizar trabajos peligrosos o nocivos para la salud…etc.

Algunos de los efectos en la salud física de las víctimas de acoso laboral son:

  • Decaimiento/depresión.
  • Dificultades de concentración.
  • Sentimientos de inseguridad.
  • Somatización del estrés: pesadillas, vómitos, dolores abdominales, diarreas/colon irritable, llanto…
  • Síntomas de desajuste del Sistema Nervioso Autónomo: sudoración, sequedad en la boca, palpitaciones, sofocos, etc.
  • Trastornos del sueño
  • Cansancio y debilidad: fatiga crónica, flojedad en las piernas, desmayos, temblores…etc.